Zona N 29 Enero 2012
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Libreta 2012
Ráyala de propósitos alcanzables, de aspiraciones...
Grisbel Medina R.
grisbel.medina@listindiario.com

El inicio de año está cundido de ribetes esperanzadores. Si no lo cultivas, lo hueles en el ambiente que se vuelca en buenos deseos. “Salud, que lo demás llega”, es una de las aspiraciones compartidas por quienes te amarran en los efusivos abrazos de “Año nuevo”.

A pesar de lo mucho que atormenta la clase política con su nada novedosa forma de hacer campaña, la que indigna con dádivas de arroz y el dineral gastado en basura, veo el 2012 como una gran libreta sin rayas para escribir propósitos individuales y colectivos. Lo siento como un permiso largo para soñar, para volver a creer, para emprender, para ser.

A título personal, añoro encontrar la vacuna contra el pesimismo y ese “no puedo” adherido a la conducta de tanta gente que se convierte en piedra de zapato para las demás.

No sería mala idea inaugurar un instituto para revertir el “no” por el “sí” en las relaciones humanas, en la actitud colaboradora, en la solidaridad. Asegura una amiga que el mundo sería más respirable si la cola del “no” fuera menos larga y tuviera menos gente cobrando en su nómina.

Otra aspiración que comparto es domar el insaciable sistema financiero que vende “alegría” envuelta en vitrinas consumistas que, al mismo tiempo, ensancha los márgenes de pobreza mundial. Ese afán desmedido de adquirir y presumir (sobre todo), dibuja una contentura momentánea, basada –por citar dos ejemplos- en las llantas de un vehículo nuevo o en la adquisición del último modelo de teléfono inteligente aunque no se tenga presupuesto para cubrir el resto de la quincena.

El 2012 te brinda una oportunidad. Aprovéchala para cultivar la felicidad genuina que solo se halla en las pequeñas cosas, en los deleites diminutos de la vida que, de paso, es también un soplo de brevedad.

El New York Times publicó recientemente un artículo donde el autor dejaba claro que “el vacío personal no lo llena ni los closets repletos, ni los carros lujosos, ni las joyas exclusivas, ni los accesorios de lujo. La satisfacción de los consumidores insaciables no viene de poseer las cosas, sino de presumirlas ante los demás”.

Por ello, no te encadenes a la alegría por decreto y a los mandatos sociales. Sé más el puente que permite, que roca de tropiezo. Sostén tu libreta 2012 y ráyala de propósitos alcanzables, de aspiraciones y alternativas para conquistarlas. En el camino, regálate mimos cotidianos y dúchate de risas. Lo verdaderamente liberador y pleno, no viene en estuches acolchados ni está en anaqueles de tiendas exclusivas. Eso, es solo envoltura que tarde o temprano irá, como todo, al cesto de la basura.

Lo verdaderamente liberador y pleno, no viene en estuches acolchados ni está en anaqueles de tiendas exclusivas.

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