Este joven petromacorisano es sinónimo de persistencia y un claro ejemplo de superación personal. Estudiante de Medicina en la Universidad Central del Este (UCE), es el hijo mayor de una familia compuesta por sus padres, el empresario Alberto Rivera y la odontóloga Isis Pérez y, sus d os hermanos, Luis Manuel, el mediano y Luis José, el más pequeño.
Quienes lo ven ahora no creen que están ante la misma persona que era hace un poco más de un año. El fornido y bien torneado Luis Alberto que observamos hoy en día, dista mucho de aquel joven de 250 libras que era antes de su cambio radical.
“Imagínate cómo me veía con mi 5’ 8” de estatura y con toda esa libra”, comenta.
Para conocer más sobre ese cambio “milagroso” que experimentó como participante del Programa “Body Transformation”, del Gold’s Gym y sus experiencias, nos trasladamos hasta su residencia en San Pedro de Macorís.
¿Qué te llevó hasta el programa “Body Transformation”?
Sentí que mi salud se estaba deteriorando, me sentía sofocado, tenía una carga sobre mí que no era la normal; no podía respirar bien ni dormir tranquilo. Hablar de cualquier deporte era un sueño.
¿Tuviste algún tipo de rechazo por tu apariencia?
Si supiera que no, porque nunca tuve complejo y era aceptado como era, incluso con mis libras de más. Claro sí influía mucho en mi autoestima, pues me sentí muchas veces inseguro.
¿Hubo alguna otra dificultad debido a tu sobrepeso?
Sí, la ropa. Era difícil conseguir atuendos que se adecuaran a mi volumen. Casi siempre tenía que hacerle ruedo a los pantalones. Luego de los ejercicios, pasé de una talla 38 a una 30.
¿Qué fue lo primero que comenzaste al iniciar el programa?
Lo comencé corriendo mucho, haciendo muchos ejercicios cardiovasculares. Mi entrenador fue vital para que todo funcionara como debía. Pascual fue una pieza fundamental a lo que fue todo mi progreso; él decía que yo tenía algo difrente a otros que llegaban al programa, pues desde el primer día él me vio las ganas de querer cambiar.
Desde que inicié el programa, me propuse una meta y me dije: “Hasta que yo no la logre, no pararé.” Cuando me la puse lo hice de una forma tan ambiciosa que aún hoy en día, todavía no la he alcanzado.
¿Y cuál es esa meta, si se puede saber?
La de verme como esos modelos y actores que salen en televisión, bien torneados, definidos y con cuadritos, que por donde quiera que me vea no haya ningún tipo de trauma, que pueda llegar a la playa y quitarme la camiseta muy seguro de lo que tengo, corporalmente hablando.
¿Tuviste alguna ayuda fuera del gimnasio?
Paralelo a las enseñanzas de mi entrenador, comencé a investigar sobre rutinas de ejercicios, consejos para quemar más calorías, cómo eliminar más la grasa, cómo acelerar el metabolismo, las dietas… Si el entrenador me mandaba a correr por media hora, yo corría por 45 minutos o una hora. Cada día yo me exigía más.
¿Nos podría comentar en qué consiste tu dieta?
Es una dieta balanceada, pero se incluye lo menos posible la grasa animal. Se consume muchos vegetales, fibras, atún en agua, cereal integral, pan integral, granola, linasa, y además, comer en menor cantidad, pero más veces. Suelo comer seis veces al día, en principio, tenía una alarma que me avisaba para comer cada 2 horas y medias. Hace poco me pusieron en una báscula que me medía el metabolismo y mi edad metabólica es de una persona de 12 años y tengo 24. Anteriormente mi metabolismo era súper lento y por eso engordaba mucho. De vez en cuando puedo darme el lujo de hacer unos que otros desarreglos y no me pasa nada.
¿Qué es lo más difícil del Programa?
Las dos primeras semanas, esas dos primeras semanas son caóticas. Ahora bien, si logras superarlas y continúas visitando el gimnasio todos los días, aunque no tengas que matarte mucho, y haces un hábito de eso, todo fluye naturalmente.
¿Qué te motivó a realizar el segundo “Body Transformation”? ¿No lograste lo que deseabas con el primero?
- Como en principio no sabía cuáles serían los resultados, el primer programa me dejó satisfecho con los resultados, pero sabía que si quería lograr la meta personal que tenía en mi cabeza, debía continuarlo en una segunda etapa. Cuando las personas vieron el cambio que se dio en mí, me decían que estaba muy bien, que no lo creían, pero yo me decía: “No, todavía no estoy bien”. De hecho, actualmente, todavía me falta completar algunas cositas.
Me comentabas que rebajaste unas 80 libras, ¿todo ese volumen corporal lo dejaste en la primera parte de tu programa de ejercicios?
No. Primero rebajé como 60 libras y quedé en una condición saludablemente bien, pero me quedó la piel demasiado fláxida, eso conllevó a que me sometiera o otras rutinas de ejercicios. Por ejemplo, el doctor del Gold’s Gym me recomendó nadar en la playa para que la piel se fuera encogiendo y deshidratando; el entrenador me dio una dieta a base de clara de huevos, me tomaba 12 o 13 claras diariamente por 15 días. Eso me secaba.
Cuando entre al programa tenía un 28% de grasa y, al final del segundo “Body Transformation” que hice bajé a 4.5%, algo que me llenó de mucho orgullo porque en su escala, estar entre 3 y 7 lo consideran excelente.
Luego del cambio, ¿cuál ha sido el resultado entre las féminas?
- El averaje es bastante bueno, se pica bien (risas).
¿Algún consejo para esos jóvenes que, como tú, desean cambiar algo de su aspecto?
- Que se propongan como meta algo que ellos consideren imposible y que le pongan muchas ganas y trabajen de corazón para lograrlo y verán los resultados.