El presidente haitiano, Michel Martelly, cumplió ayer su primera visita oficial a Panamá, a fin de estrechar los nexos políticos y económicos bilaterales y promover a su país como un destino de inversión, especialmente en el área de la construcción.
Martelly se reunió con su colega panameño, Ricardo Martinelli, “para hablar sobre cooperación y de las relaciones comerciales entre los dos países”, según señaló el mandatario haitiano a los periodistas tras el encuentro celebrado en la sede del Ejecutivo.
El Gobierno haitiano desea aprovechar la experiencia panameña en varios campos, principalmente en materia de construcción, y también ofrecer al país caribeño, el más pobre del continente, como un destino atractivo para los inversionistas.
El Haití del pasado “ya no existe” y el actual “es uno lleno de oportunidades y con muchas cosas por construir”, aseveró el gobernante.
Haití fue devastado por un terremoto de magnitud 7 en la escala abierta de Richter en enero de 2010 que causó más de 300,000 muertos.