La Vida 7 Febrero 2012
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EDUCACIÓN
¡A hacer las tareas sin problemas!
LOS NIÑOS RECURREN A CUALQUIER EXCUSA PARA ESQUIVAR SUS DEBERES; ES PAPEL DE LOS PADRES Y MAESTROS INCENTIVARLOS
  • Cantidad. Cinco páginas de caligrafía agotarán al niño. Las tareas deben tener un propósito, señalan expertos.
Santo Domingo

Lamentos, berrinches, lágrimas falsas, dolores espontáneos en las manos o en cualquier parte del cuerpo... ¿Recurre su hijo a estas excusas con tal de no hacer las tareas? Es normal mientras no sea una constante y la situación no afecte de manera emocional al niño, explica la profesora y terapeuta familiar Luz del Carmen Nova.

Los cuadros dramáticos suelen repetirse más en los primeros años de la primaria y generalmente se dan por tres razones, sigue Novas: porque el niño siempre preferirá jugar o ver televisión, porque no entiende los comandos dados por el maestro o porque padece algún trastorno que afecta sus habilidades cognoscitivas.

“Las tareas son el mecanismo educativo usado, tanto para que los niños repasen las clases dadas en el aula, como para involucrar a los padres en su educación. Hacerlas le garantiza al pequeño mejores hábitos de estudios, mejor formación, mejores notas y el desarrollo de destrezas que le servirán para toda la vida”, dice Nova. Descartado un trastorno, porque ameritaría la intervención especializada, la maestra considera que el trabajo debe ser coordinado en conjunto por padres y maestros. ¿De qué forma? ¿Qué hacer para que los pequeños las hagan sin recurrir a castigos y amenazas?

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USAR LA IMAGINACIÓN

Luego de 25 años en las aulas, la profesora Minerva Sánchez trabaja desde hace unos diez en una sala de tareas para niños de preescolar.

Le ha tocado ver muchos casos de infantes que al principio detestaban hacer las tareas y terminaron por adorarlas. ¿Cómo lo hizo? Usando las mismas estrategias que utilizaba en las aulas.

“Con juegos, con imaginación, conversando con ellos, haciendo acuerdos y haciéndoles ver todos los beneficios de hacer las tareas y de hacerlas a tiempo”, dice.

En la casa, Sánchez propone a los padres y a los hermanos mayores del niño involucrarse en las tareas: ayudarles con las preguntas y facilitarles recursos didácticos.

“Si el niño ve que a todos les importa lo que hace, se sentirá importante y atendido y le será más fácil obedecerles y seguir reglas”.

El ingenio de padres y maestros
La terapeuta familiar y maestra Luz del Carmen Nova dice que a los niños no se les debe permitir hacer las tareas sólo cuando quieren o cuando se les promete algo a cambio.

“No es un trueque, tienen que entender que es un deber. Algunos las hacen sólo si un adulto los acompaña o si ‘les llevan la mano’. Al principio esto no está mal, pero los padres deben trabajar la independencia del niño”.

Sobre los horarios, aunque los expertos recomiendan que las tareas se hagan siempre a una misma hora, ésta dependerá de los otros compromisos extracurriculares  que tenga el niño.

“El dónde y cómo hacerlas es ya un asunto de familia. Lo importante es que el escolar sepa que debe hacerlas diariamente y que no puede evitarlas”, asegura Nova.

Acompáñelos. Es bueno que el niño se sienta supervisado, pero más le agradará que los padres se interesen en lo que hace y le ayuden a hacerlo bien.

“Si está trabajando sumas y restas, un día descarten el ábaco y usen las frutas de la nevera como elementos y usen nombres de personas que el niño conoce para indicar sumas y sustracciones.  También funciona salir al patio y contar flores, hojas, ventanas, es una forma divertida de hacer las tareas”, expresa la profesora Minerva Sánchez.

Evite las distracciones. Nada de música o televisión mientras hacen las tareas. “Permitirles hacer otra cosa les puede desviar de sus propósitos y causarles más tarde problemas de concentración. La distracción sólo será válida si el niño se aparta para contar una historia relacionada con ésta”, sugiere Nova.

¿Mucha o poca?
La cantidad de tareas los afecta. Cuando ve muchas páginas que llenar se desespera y buscará la forma de evitarlas. “La cantidad de tareas dependerá de las destrezas del niño, poca en los primeros años para luego ir aumentando. El niño no deberá pasar más tiempo haciendo las tareas que las horas que pasa en el colegio. Además, debe encontrar placer en hacerlas, por eso lo importante no es la cantidad, sino la forma como el maestro le presenta los deberes para reforzar ciertas áreas o para repasar”, opina la profesora Miguelina González.

¿Es válido castigar al niño si se rehúsa a hacer las tareas? “El problema de los castigos es que el niño comenzará a relacionarlos con las tareas y posiblemente termine odiándolas más. Son los adultos los que deben buscar estrategias para que las haga. En estos casos funcionan mejor los acuerdos”, considera Nova.

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MÁS CONSEJOS PRÁCTICOS

- Las tareas deben tener propósitos claros y éstos irán acorde con las necesidades pedagógicas de cada niño. El maestro debe poner todo su ingenio en la asignación de las tareas.

- Converse con ellos. No crea que por ser niños no lo entienden. “Los papás y maestros deben hablarles de tú a tú, darles importancia a sus conversaciones, del tipo que sea, ya sea que les cuenten sobre una tarea o sobre película que vieron el fin de semana y enganchar la conversación con la tarea”, dice Minerva Sánchez.

- Recomiéndeles usar los recursos disponibles en el colegio y en las bibliotecas públicas, como computadoras y libros especializados.

- Elógielo cuando haga las cosas bien y motívelo a ser cada vez mejor.

- Nunca dejen las tareas por la mitad.

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