A menudo los órganos del aparato digestivo, que hacen posible la asimilación de alimentos en el organismo, son dañados por las enfermedades gastrointestinales.
Según Alfonso Brossa Franco, gastroenterólogo-endoscopista en la Clínica Abreu, estas enfermedades son causadas por los gérmenes que se adquieren durante la ingesta de agua y comestibles contaminados; y los agentes patógenos causados por el estreñimiento crónico.
Brossa Franco manifiesta preocupación por la indiferencia de las personas ante las medidas de higiene. Afirma que los parásitos y las bacterias se adquieren mayormente por descuido y que la mejor manera de prevenir es informarse y actuar en consecuencia.
Prevención
Brossa Franco recomienda apartar en la nevera la comida que se recalentará. Con guardarla en la estufa o en el microondas se estimula el crecimiento de bacterias, la más frecuente y peligrosa causa de enfermedades gastrointestinales. Advierte acerca del daño que causa comer peces y mariscos guardados, que por su rápida descomposición causan infecciones semipermanentes al sistema neurológico.
Liliana Jiménez Pérez, gastroenteróloga-endoscopista en Centro de Diagnóstico y Telemedicina Avanzada, Cedimat, resalta la infección por ciguatera, contaminación que deja el pez coralero tras ingerir algas tóxicas.
De las presentaciones que tiene la leche, Brossa Franco prefiere la que viene en polvo. Afirma que ésta se conserva aun en zonas donde la luz no llega, cosa que no pasa con la líquida.
Los especialistas orientan a poner en práctica las reglas básicas de higiene: lavarse las manos antes y después de comer, poner nueve gotas de cloro en el agua para desinfectarla y fijarse en la fecha de vencimiento de los alimentos enlatados.
Lesiones
“Cuando la fiebre se presenta en alguna enfermedad gastrointestinal, se puede manejar tomando medicamentos como el acetaminofén”, asegura Brossa Franco.
De subir la temperatura, aconseja recurrir a medios físicos para bajarla: paños húmedos en la cabeza y las axilas.
Si la fiebre persiste y empieza a vomitar, debe dirigirse a una emergencia para que le atienda el gastroenterólogo en turno. “Fiebre intensa, vómitos y diarreas son síntomas de ingreso hospitalario”, asegura el doctor.
Si con la fiebre llega a presentar deshidratación, puede causar septicemia, que del microorganismo invasor pase a otros órganos.
De no tratarse a tiempo, la persona puede experimentar consecuencias permanentes como perforaciones intestinales, además de alteraciones sensoriales y, en caso extremo, hasta fallecer.
¿HASTA DÓNDE PUEDE LLEGAR LA ENFERMEDAD?
Las enfermedades gastrointestinales pueden ser virales, bacterianas o parasitarias.
Las virales se concentran en los intestinos. Su cuadro clínico puede durar de 7 a 15 días y presentar síntomas como diarrea líquida, cólicos, fiebre y vómito. Liliana Jiménez Pérez afirma que éstas pueden ser expulsadas naturalmente en menos tiempo.
Las bacterianas y parasitarias pueden deberse a la ingestión de una toxina en la comida y transmitirse entre personas. Jiménez Pérez señala la importancia de hacerse un examen coprológico para distinguirlas, pues las bacterianas presentan el curso más agresivo de las tres.
Alfonso Brossa Franco señala que los vómitos y diarreas que causan estos gérmenes afectan principalmente al estómago.