Un hombre al que le mataron a su hija por motivos pasionales hace cuatro años, en Nizao, de Peravia, pidió se haga justicia porque el culpable del crimen aún no ha sido condenado.
La víctima es Yasmil Maríñez Colomé, de 15 años, quien recibió cuatro disparos en la cabeza supuestamente de José Altagracia Madé Valdez, de 56 años, quien quería vivir con ella.
Su padre, Julio César M. Matos, se enteró del caso por una amiga de su hija, ya que su hija tenía miedo de hablar porque el presunto asesino amenazaba con matarla a ella y a otros en su familia si decía algo.
Yasmil recién se había graduado de bachiller. Era la más grande y única hembra en la familia.